El Ayuntamiento de Tula mantendrá en pausa el proyecto del relleno sanitario Siete Mezquites, hasta que exista un dictamen definitivo que determine si representa o no un riesgo de contaminación para los mantos acuíferos, informó el presidente municipal, Cristhian Evanivaldo Martínez Reséndiz.

Lo anterior, luego de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) emitiera una opinión técnica sobre el proyecto, en la que advierte la posibilidad de afectaciones a los acuíferos si no se implementan de manera adecuada las medidas de protección. El documento, identificado con el folio B00.912.04, fue difundido por habitantes de Teocalco, quienes se han pronunciado en contra de la obra por sus posibles impactos ambientales.
El alcalde señaló que la postura del municipio se mantendrá sin cambios y que, mientras no exista una determinación definitiva, el depósito continuará suspendido.
Explicó que, si las autoridades ambientales determinan que existe un riesgo de contaminación que no puede ser evitado, el sitio tendría que ser clausurado; mientras que una opinión favorable permitiría continuar con su operación, siempre bajo el cumplimiento de las disposiciones ambientales.
“Hasta que no haya un dictamen definitivo sobre si contamina o no contamina es cuando nosotros vamos a actuar”, sostuvo.
Martínez Reséndiz afirmó que el gobierno municipal está a favor de la protección de los mantos acuíferos y de cualquier acción encaminada a preservar el medio ambiente, particularmente ante los proyectos de restauración ecológica que se desarrollan en Tula.
En este sentido, recordó que existe un proyecto de reconfiguración de la termoeléctrica Francisco Pérez Ríos, respaldado por el gobierno federal, con una inversión anunciada de 930 millones de dólares para transitar del combustóleo al gas natural.
También destacó las inversiones destinadas a la recuperación del río Tula, por lo que consideró necesario que el municipio sea estricto en el cumplimiento de las normas ambientales.
Esperan postura definitiva de Semarnath
Respecto a la situación de los permisos, el presidente municipal señaló que corresponde a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) determinar la viabilidad ambiental del proyecto, por lo que el Ayuntamiento esperará la documentación oficial que establezca si puede continuar o no.
Consideró que existe una confusión entre los permisos y los estudios ambientales, al señalar que una Manifestación de Impacto Ambiental establece las condiciones y medidas que debe cumplir una empresa, mientras que la licencia final de funcionamiento requiere la participación tanto de Semarnat como del municipio.
Precisó que actualmente el proyecto no cuenta con una licencia de funcionamiento municipal.
Municipio busca un plan B para los residuos
Ante la incertidumbre sobre Siete Mezquites, el alcalde reconoció que ya existen empresas que se han acercado al Ayuntamiento para plantear alternativas, aunque aclaró que los sitios que pueden ser considerados deben ser validados previamente por Semarnat.
Explicó que el municipio no cuenta con la capacidad operativa ni presupuestal para construir por cuenta propia un relleno sanitario, por lo que actualmente analiza opciones con empresas privadas.
Mientras se define una alternativa, Tula está enviando sus residuos a un sitio autorizado en el Estado de México, lo que representa un gasto de aproximadamente 1.5 millones de pesos mensuales para el municipio.
Martínez Reséndiz indicó que ya se contempla la posibilidad de utilizar otro terreno, aunque evitó proporcionar su ubicación debido a que primero deberá ser evaluado y validado por las autoridades ambientales.
“Hasta que Semarnath valide uno que sea idóneo, vamos a esperar a que diga”, puntualizó.
Generan más de 2 mil toneladas de basura al mes
El alcalde informó finalmente que Tula de Allende genera más de 2 mil toneladas de residuos al mes, situación que obliga al municipio a mantener una alternativa para su disposición mientras se resuelve el futuro del proyecto Siete Mezquites.
Sobre las manifestaciones de habitantes de la zona que rechazan la construcción del relleno, el edil dijo respetar su postura, aunque llamó a que la decisión sobre el proyecto se base en criterios científicos y técnicos.
Señaló que no debe prevalecer únicamente la voluntad de quienes se oponen o apoyan al proyecto, sino los resultados de los estudios y las determinaciones de las autoridades competentes.

